¿Qué pasó en Afsana? Nunca lo sabremos con exactitud, sólo que da la certeza de que Repticristo, Dios y Salvador original ha muerto. A.L.F.I.L. se pasea sienta en todas las bancas del paseo ahumada y ve a los pastores predicar. Siente frío y nauseas y más que nada un profundo desprecio. Le gustaría volver a tener esa locura juvenil, ese temblor consciente en las manos al hablar, y pararse delante de todos los predicadores y escupirles a la cara la Gran Verdad que descubrió en Afsana.
-¡Dios Ha Muerto! - y gritarlo tan fuerte que deje a los predicadores sangrando por los ojos mientras buscan a tientas el cielo.

Y antes de el, uno o dos más.
Enciende un cigarrillo y deja que las cenizas simbolicen su tiempo.
-Debo buscar un trabajo - dice.
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